Arquitectura de las Creencias. Columna 8: Cuando una creencia se convierte en identidad
E n la columna anterior hablamos de algo que puede resultar incómodo reconocer: creer también puede ser una forma de pertenecer. Compartimos ideas con nuestra familia, con nuestros amigos, con nuestras comunidades y con los grupos de los que formamos parte. Algunas creencias nos ayudan a reconocernos. Nos entregan un lenguaje común. Nos permiten sentir que no estamos solos. Pero existe un paso más. Un momento en el que una idea deja de ser solamente algo que compartimos con otros. Comienza a convertirse en algo que utilizamos para definirnos. Ya no decimos solamente: "Creo esto." Comenzamos a decir: "Yo soy esto." Y ese cambio, aparentemente pequeño, puede transformar por completo nuestra relación con una creencia. Porque una opinión puede ser revisada. Una identidad, en cambio, puede sentirse como algo mucho más difícil de poner en duda. El camino de una idea Una creencia no suele convertirse en identidad de un día para otro. Antes ocu...