Los Paradigmas Capítulo 1: Imposible, decían… (y se equivocaron): El miedo y la ceguera ante lo nuevo

En 1895, Lord Kelvin, uno de los científicos más respetados de su época, aseguró tajante: “Las máquinas voladoras más pesadas que el aire son imposibles”. Apenas ocho años después, los hermanos Wright volaban en Kitty Hawk. ¿Cómo pudo una de las mentes más brillantes de la historia estar tan equivocada?

La respuesta no es falta de inteligencia, sino un fenómeno que nos afecta a todos: el Efecto Paradigma.

El gorila y nuestra zona de confort

 Existe un viejo chiste que ilustra nuestra resistencia al cambio. Un paralítico en su silla de ruedas ve cómo un gorila enfurecido escapa de su jaula en el zoológico. Mientras todos corren, el guardia le grita a la gente: "¡Ayuden al paralítico!", a lo que el hombre, aterrado pero aferrado a su realidad, responde: "¡Deja que el gorila escoja!".

A veces, preferimos enfrentar un peligro conocido (el gorila) que aventurarnos a la incertidumbre de una nueva regla de juego. Esto sucede porque el ser humano tiende a la Ley del Mínimo Esfuerzo: buscamos un equilibrio que requiera el menor gasto de energía. Una idea nueva nos obliga a pensar y reevaluar, un esfuerzo que muchos prefieren evitar, aferrándose a una mediocridad conocida antes que al caos de lo familiar siendo destruido.


 ¿Qué es realmente un paradigma?

Aunque hoy usamos la palabra para casi todo, el concepto fue popularizado por Thomas Kuhn en su obra La estructura de las revoluciones científicas. Un paradigma es, esencialmente, un conjunto de reglas y reglamentos que hacen dos cosas:

  1. Establecen límites.
  2. Nos explican cómo resolver exitosamente problemas dentro de esos límites.

Los paradigmas son como las herramientas de un carpintero: el martillo es útil para clavar, pero si es tu única herramienta, empezarás a ver cada problema como un clavo.

El el siguiente video se resume el contenido del libro de Kuhn.

Paradigmas en la ciencia

Según Kuhn, el quehacer científico puede estar en dos fases: la ciencia “normal” y la ciencia “anormal”. 

En el estado de “ciencia normal”, el quehacer se desarrolla dentro uno o más paradigmas adaptados (consciente o inconscientemente) dentro de los cuales “parece” que se va acumulando conocimiento. Lo que se sale del paradigma vigente es rechazado por “metafísico” o poco científico, o es dejado pendiente para resolverlo después. Si aparecen anomalías dentro del paradigma vigente, se reajustan los conceptos y teorías, pero no el paradigma (al menos en un comienzo). 

Sin embargo, si tales anomalías se hacen excesivas (si, por ejemplo, surgen paradojas, problemas o perplejidades), se pasa a un estado de “ciencia anormal”, en la cual los paradigmas vigentes son puestos en tela de juicio, pudiendo ser modificado o incluso destruidos. Así, Se produce una revolución científica, que se traduce finalmente en un cambio de paradigma. Una vez asentado el nuevo paradigma, se vuelve a un estado de ciencia normal. 

Un ejemplo de este proceso es lo que ocurrió con la formulación de la teoría de la relatividad de Einstein. Hasta antes de su formulación, existía la fuerte creencia en el mundo científico de que bastaba con los principios de Newton (Inercia, masa.aceleración, acción y reacción) para explicar todos los fenómenos físicos del universo. Y de hecho, la física newtoniana funcionaba muy bien en fenómenos cuya velocidad era mucho menor a la de la luz. Sin embargo, algunas mediciones en torno a la velocidad de la luz entregaron resultados que se contradecían con el “paradigma newtoniano”, lo que obligó a cuestionarlo, entrando a una etapa de “ciencia anormal”. Luego, la teoría de relatividad reformuló la física newtoniana como un caso particular para velocidades mucho menores a la de la luz, lo que implicó una modificación del paradigma.

 La ceguera biológica: El experimento de las cartas

Lo más inquietante que Kuhn descubrió es que los paradigmas actúan como filtros fisiológicos. En un famoso experimento, se les mostró a varias personas un mazo de cartas donde algunas eran anómalas (como un seis de espadas rojo). La mayoría de los sujetos "veía" las cartas como normales: su cerebro distorsionaba la realidad para que encajara en el paradigma de lo que debe ser una carta.

 Esta "Ceguera Ilustre" es la que hizo que:

  • Decca Records rechazara a The Beatles en 1962 porque "las bandas de guitarras están pasadas de moda".
  • Hewlett-Packard rechazara a Steve Jobs y Wozniak diciéndoles: "No necesitamos a un par de mocosos que ni siquiera han salido de la universidad".




Regla del Retorno a Cero

El éxito pasado puede ser tu peor enemigo. Cuando las reglas cambian, se aplica la Regla del Retorno a Cero: no importa qué tan grande sea tu mercado o qué tan buena sea tu reputación, con el nuevo paradigma, todos vuelven a la línea de partida.

Si sientes que el mundo te está "gritando" cosas que no entiendes, podrías estar sufriendo de Parálisis Paradigmática, una enfermedad mortal de certeza que te impide ver las oportunidades que otros ya están aprovechando.

Para reflexionar: ¿Qué es aquello que hoy te parece imposible de hacer en tu vida o negocio, pero que, si se hiciera realidad, cambiaría todo?  La respuesta a esa pregunta suele estar justo al borde de tu paradigma actual.

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El futurólogo Joel Barker es una de las referencias más importantes respecto al tema de los paradigmas. Aquí les dejo su clásico video en el cual desarrolla este concepto de manera muy detallada.


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En la próxima entrega: ¿Por qué nos resistimos tanto aunque nos convenga cambiar? Analizaremos cómo el poder y la identidad nos encadenan a viejas ideas.

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