Undécimo Principio de Goebbels: UNANIMIDAD. Cuando todos piensan igual… alguien dejó de pensar

 Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad

Hay una presión silenciosa que todos hemos sentido.

No viene de una orden.

No viene de una amenaza directa.

Viene de algo más sutil: la sensación de que todos piensan igual

Y entonces aparece la duda: “¿y si el equivocado soy yo?”

Ese es el corazón de este principio. Se llama “unanimidad”, y funciona así:

haz creer que una idea es compartida por todos… y pocos se atreverán a cuestionarla

No necesitas convencer a cada persona. 

Solo necesitas instalar una percepción:

👉 “esto es lo normal”
👉 “esto es sentido común”
👉 “todo el mundo lo sabe”

Y con eso basta.

Este es el principio por excelencia de todos los regímenes totalitarios y grupos sectarios.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Se trata de convencer al receptor de que piense “como todo el mundo” o cuando menos como la mayoría de las personas de una sociedad, creando la impresión de uniformidad de pensamiento, y reforzando o creando un sentido de armonía y apoyo masivo.

El objetivo de este principio es imponer una ideología única ante un grupo de personas. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad, jugando con el ”sentido común”  y convirtiendo una verdad individual en una verdad totalitaria. .

Todos tenemos que pensar igual. Al pensar igual generalizamos y hacemos “obvias” esas ideas entre nosotros, haciendo más difícil el pensamiento crítico. Hace preguntarse “¿Cómo es posible que pienses diferente a algo que es obvio para todos nosotros?”. 

Un perfecto ejemplo de unanimidad podrían ser aquellas campañas políticas que pretenden hacernos creer que “estamos unidos” y “somos una sola patria” en medio de un contexto de evidentes quiebres y divisiones.

Este es el principio de todos los regímenes totalitarios. Todos tienen que pensar igual, todos tienen que pensar lo mismo. Sin ir más lejos, eso es lo buscaron Hitler y Goebbels al imponer los principios del nacionalsocialismo en la comunidad alemana como el “sentido común” al que todos tienen que adherirse para ser parte de la comunidad.

Se busca impedir la pluralidad, la existencia de distintos puntos de vista, de una comunidad entera que quiere vivir en libertad. Busca que la gente se base en un solo “libro” o conjunto de ideas, lo cual lleva a una unanimidad total que impulsa un sentido común también total. 

Esto se ve con regularidad en los medios a través del debate e incorporando frases puntuales como “todo el mundo cree esto”, “ estoy entre el 99 por ciento de estos”, etcétera. 

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Los seres humanos no solo buscamos tener razón. Buscamos pertenecer. Y pertenecer tiene un precio: no desentonar. 

Por eso, cuando una idea se presenta como mayoritaria, se vuelve más difícil cuestionarla, aunque sea falsa. entonces ocurre algo curioso: la presión ya no viene de arriba, sino que viene del grupo

Esto quedó en evidencia en la serie de "experimentos de conformidad" realizados por Solomon Asch en la Universidad de Swarthmore en 1951, que demostraron significativamente el poder de la conformidad en los grupos.

Puso a un participante en un grupo de personas cuya tarea consistía en comparar las longitudes de una serie de líneas. Cada individuo tenía que anunciar cuál de tres líneas era la más cercana en longitud a una línea de referencia. 

El participante se colocó en un grupo de actores a los que se les dijo que dieran la respuesta correcta dos veces y luego cambiaran diciendo las respuestas incorrectas. 

Asch quería ver si el participante se conformaría y daría las respuestas equivocadas sabiendo que de otro modo sería el único del grupo en dar las respuestas diferentes. 

Treinta y siete de los 50 participantes estuvieron de acuerdo en las respuestas incorrectas a pesar de la evidencia física de lo contrario. 


Los experimentos de Solomon Asch mostraron algo inquietante: personas normales eran capaces de negar lo evidente no porque no vieran la realidad, sino que para no contradecir a la mayoría, y así no  quedarse solos.

Ese es el verdadero poder de este principio. No obliga, sino que condiciona

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Otro ejemplo se da en la manipulación de información en épocas electorales a través de la difusión de encuestas, algunas de dudoso origen y validez, donde se le da por ganador a determinado candidato. Lo que se busca con esto es que, cuando llega el día de las elecciones, como las personas ya tienen esa percepción, terminan votando por el candidato “ganador” aunque no esté de acuerdo con él, generando un efecto de “profecía autocumplida”, una ilusión de consenso que se termina instalando artificialmente para convertirse en realidad


------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Este principio es la base de regímenes totalitarios, grupos sectarios y movimientos cerrados. Todos comparten algo: la eliminación de la diferencia. En ellos no hay espacio para matices, dudas ni pensamiento crítico. En esos grupos pensar distinto se vuelve sospechoso, incluso peligroso. 

Estos grupos se caracterizan por un liderazgo autocrático y coercitivo, que controla excesivamente la vida de sus miembros, a los que se insta a evitar desarrollar amistades con personas ajenas a sus creencias. Salirse o ser expulsado del grupo es pecado capital. El miembro que es expulsado queda condenado al aislamiento social. Se insta a cortar todas las relaciones y comunicaciones con los desertores, aunque sean tus propios familiares.

En estos grupos impera una uniformidad de pensamiento mal disfrazada de "lealtad" y "fidelidad". Solamente se consideran válidas aquellas creencias fundamentadas por publicaciones y enseñanzas aceptadas por el grupo . 


Hay fuerte tendencia al adoctrinamiento y a la coerción entendida como presión ejercida sobre alguien para forzar su voluntad o conducta .A los miembros con puntos de vista diferentes al del grupo se les puede acusar internamente de “apostasía”, generando  temor a criticar a la organización.Se prohíbe leer críticas a la organización, ​ así como material publicado por otros grupos y por otras fuentes de sabiduría

Hay desprecio a la filosofía, pues dejan de lado o contradicen las ideas del grupo, producen orgullo y arrogancia ,de modo que la gente se hace “amadora de sí misma”. En algunos grupos de corte religioso. se desalienta la educación superior en sus miembros jóvenes, para que tengan más tiempo para las actividades del grupo. Se dice que la mente de la gente que ha hecho carreras universitarias está moldeada “por las ideas de los hombres” y no  “por las ideas de dios”.


⚠️ Cómo detectarlo

Este principio aparece cuando:

  • se apela constantemente a “todos piensan esto”
  • se presenta una idea como incuestionable
  • se ridiculiza o castiga la diferencia
  • se elimina el debate real.
  • Hay molestia y coerción ante críticas fundadas.

🛡️ Cómo protegerte

En esencia, cualquier grupo u organización con rasgos totalitarios y/o sectarios hace uso extensivo de esta ley. 

Si estás en un grupo, en el cual:

  • te prohiben o desaconsejan tener contacto con libros, ideas, obras artísticas o personas externas 
  • se denigra toda forma de pensamiento crítico.
  • se insta a los miembros a adaptarse al grupo, a reprimir los pensamientos propios, y a desconfiar de tus propias concepciones por considerarlas “inseguras” y “poco fiables” 
  • se aisla y repudia a los desertores, renegados o rebeldes.

Entonces es muy probable que dicho grupo tenga tendencias sectarias, y en ese caso, tienes que preguntarte si vale la pena seguir relacionándose con él.


Este principio tiene un enemigo claro, uno que los sistemas más autoritarios temen, rechazan y odian visceralmente: el pensamiento crítico

El pensamiento crítico hace una pregunta incómoda: “¿y si no es así?” Y eso rompe la unanimidad.

Resulta importante tener claro que la mayoría puede estar equivocada. La verdad no se establece por mayoría absoluta ni por imposición. Cuando todos dicen lo mismo, es cuando más necesitas pensar por ti mismo.

 Y hay otra idea aún más importante: pensar distinto no es un error

  • Cuestiona.
  • Duda.
  • Contrasta.
Como dijo Buda en el Kalama Sutta:

No creas simplemente lo que escuchas

solo porque lo has oído durante mucho tiempo.



No sigas la tradición a ciegas únicamente

porque ha sido practicada de esa manera

durante muchas generaciones.


No escuches rumores.


No confirmes nada solo porque

está de acuerdo con tus escrituras.


No hagas suposiciones apresuradas.


No saques conclusiones precipitadas

basándote solo en lo que ves y oyes.


No te dejes engañar por las

apariencias externas.


No te aferres con fuerza a ninguna opinión

o idea solo porque te resulta cómoda.


No aceptes como un hecho nada que

no encuentres lógico por ti mismo.


No te dejes convencer de nada por respeto

y deferencia hacia tus maestros espirituales.


Debes ir más allá de la opinión y la creencia. Puedes rechazar correctamente

cualquier cosa que, cuando es aceptada, practicada y perfeccionada, conduce

a más aversión, más deseo y más delusión. Son perjudiciales y deben evitarse.


Por el contrario, puedes aceptar correctamente cualquier cosa que, cuando es

aceptada y practicada, conduce al amor incondicional, la dicha y la sabiduría.

Estas cosas te permiten tener tiempo y espacio para desarrollar una mente

feliz y en paz.


Este debe ser tu criterio sobre lo que es y lo que no es la verdad;

sobre lo que debe ser y lo que no debe ser la práctica espiritual.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Primer Principio de Goebbels. SIMPLIFICACIÓN O ENEMIGO ÚNICO. El truco más simple de la propaganda: crear un solo enemigo

Tercer Principio de Goebbels: TRANSPOSICIÓN. El truco de culpar a otros por tus propios errores

Séptimo Principio de Goebbels: RENOVACIÓN. "Inundar la zona". Cuando todo es importante… nada lo es