Décimo Principio de Goebbels: TRANSFUSIÓN. No crees ideas nuevas… activa las que ya existen

 Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.


Hay ideas que no necesitan ser creadas. Ya están ahí.

  • En la cultura.
  • En la historia.
  • En la memoria colectiva.

Esperando ser activadas.

Ese es el corazón de este principio, llamado “transfusión”, que funciona así:

toma creencias, prejuicios o emociones ya existentes… y úsalos a tu favor


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Partamos con algunas definiciones:

  • Creencia: conjunto de conocimientos de tipo social sobre algún aspecto de la realidad: personas, razas, religiones, etc. Se basa en la experiencia.
  • Estereotipo: percepción o creencias generalizadas, que se tiene sobre un determinado grupo o categoría de personas.​​
  • Prejuicio: juicio u opinión apresurada y no fundamentada racionalmente, que se dirige hacia personas, grupos sociales, etc. Pueden ser positivos o negativos.


Toda persona, grupo de personas y nación tiene estereotipos, creencias y prejuicios. Algunas de estas creencias preexistentes están instaladas desde tiempos inmemoriales, y han sido traspasadas de generación en generación.
  • Nacionalismo, patriotismo, tradiciones nacionales
  • Argumentos sociales culturales y religiosos.
  • Referencias culturales e históricas aceptadas y conocidas por el público.
  • Prejuicios o creencias profundamente arraigadas en la idiosincrasia nacional.
  • Actitudes y sentimientos viscerales, como el odio o los prejuicios relacionados con razas, géneros y clases sociales, como racismo, xenofobia, machismo, homofobia, etc.
Dentro de cada uno de nosotros hay numerosas actitudes que tenemos “por defecto”, algunas de las cuales están enclavadas ens lo más obscuros rincones del alma humana, y que se pueden potenciar si se pulsan las teclas adecuadas.

El principio de transfusión consiste en basar la propaganda en estas referencias, pues convencer a alguien de algo nuevo es difícil por definición. Su objetivo es utilizar argumentos sociales, culturales, tradicionales o religiosos para incentivar a la opinión pública sobre un hecho, y así poner en tela de juicio algo según lo correcto o lo incorrecto para ellos. Para ello, se difunden axiomas y argumentos que puedan mover actitudes primitivas arraigándose en un sustrato preexistente, en una mitología o una referencia histórica determinada que abra odios y prejuicios tradicionales .Se trata de hacer asociación de ideas, escoger una creencia o valor posicionado como a nosotros nos gustaría posicionarnos y unir mentalmente nuestra identificación a ello. 

Para que este principio funcione. resulta de capital importancia que todo principio del sistema de propaganda tenga su basamento en un principio esencial de la comunidad. Que no aparezca como alguien o algo que vino del aire, sino que se arraigue en algo profundo de la historia de la nación. Con ello, va a tener más fuerza porque ese hecho anterior va a potenciar lo que yo quiero potenciar en el presente.

En esto resulta clave apelar a cuestiones más emocionales y primitivas que racionales. En otras palabras, manipular a las personas a través del odio, que es lo que más las mueve. Los discursos de odio se basan en desigualdades estructurales que se puedan considerar producto de estos prejuicios. Por ello, hay que explotar y promover actitudes y sentimientos viscerales, como el odio o los prejuicios, que se transformen en conductas establecidas que favorezcan al régimen. Establecer en la población una constante y manifiesta actitud visceral de odio y resentimiento contra el enemigo, dirigida desde los medios de comunicación a través de una propaganda intensiva que crea una mitología profunda en el alma de un pueblo.

Una de las mayores transfusiones es aquella que se hace es "del pasado al presente", construyendo propaganda a partir de los hechos históricos, las heridas, dolores colectivos y propósitos de la nación. Se toman eventos del pasado, donde nuestro grupo sufrió por alguna circunstancia o por alguna situación, y responsabilizar al enemigo de hoy por ese sufrimiento. Básicamente, si los de izquierda hicieron daño en el pasado, siguen haciendo el mismo daño hoy. Si los de derecha causaron este daño en el pasado, lo siguen causando de esta manera hoy.

Una práctica muy común es apelar a una lógica maniquea y simplista de “buenos contra malos” o “blanco vs negro”, con “buenos muy buenos” y “malos malísimos”, al más puro estilo de las telenovelas, los cuentos de hadas y las series de dibujos animados, y con cero margen para matices y tonos de grises.

Existen muchos ejemplos de manual del uso de este principio.






⚠️ Cómo detectarlo

Este principio aparece cuando:

  • se apela constantemente al patrioterismo, al uso de símbolos, efemérides históricas o tradición
  • se activan emociones fuertes (odio, miedo, orgullo)
  • se construyen relatos simplistas y dicotómicos de “buenos vs malos”
  • se refuerzan prejuicios conocidos de raza, sexo, posición política,  origen, etc, aunque hayan sido desmentidos usando datos duros.
🛡️ Cómo protegerte

Aquí hay una idea clave: la realidad es compleja. Desconfía de explicaciones demasiado simples.

Hay que romper la dicotomía “Blanco-Negro”

La realidad es mucho más compleja que un escenario maniqueo. Si se pretende entender la realidad, encasillar a la gente en “buenos” y “malos” no alcanza. Hay “buenos” y “malos” en todos lados. Cada persona o grupo puede ser “bueno” o “malo” en distintas circunstancias.

Los manipuladores necesitan generar esta dinámica “blanco vs negro” para poder mandar con facilidad. Mientras más simple el escenario, mejor. Por el contrario, los matices y opciones adicionales les complican demasiado la faena. No saben lidiar con ellos. Se incomodan con el gris. Se asustan con la escala de grises completa. Entran en colapso con la paleta de colores completa 

Hay que aceptar, asumir, aprender a vivir con la complejidad y navegar en ella. No es fácil, porque la tendencia humana natural es a tratar de simplificar el escenario. Obliga a enfrentar realidades difíciles de aceptar. 

Ante los intentos de transfusión:

  • Busca matices.
  • Cuestiona los relatos emocionales.
  • Evita caer en extremos.

Porque cuando todo parece blanco o negro…

👉 alguien está simplificando la realidad para ti.


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